Por Sandra RODRÍGUEZ

La mañana del 13 de enero los turisteros en México se despertaron con la noticia que ya todos temían: Estados Unidos pedirá pruebas PCR y de antígenos a pasajeros internacionales que se internen en su territorio, incluyendo ciudadanos estadounidenses o residentes, a partir del 26 de enero próximo.

El pánico se esparció y no faltó incluso quien de entre los turisteros advirtiera de una caída en monumental en la ocupación hotelera para lo que resta del invierno, debido a la pereza de los turistas en someterse a la PCR.

Lo anterior sin mencionar el costo que la muestra tiene en algunos destinos de México, y que supera los 100 dólares mientras que en países como Guatemala la tarifa es de 25 dólares o incluso gratis como en República Dominicana.

En destinos como Cancún, los hoteleros, sin embargo, ya tienen un plan. A la fecha han logrado que dos empresarios ofrecieran espacios en la zona turística para que laboratorios hagan pruebas para detectarla los contagiados, para evitar que se desplacen al centro de la ciudad.

La influyente Asociación de Hoteles de Cancún, está además por ubicar 4 hoteles cercanos al aeropuerto, con tarifas preferenciales, que pudieran recibir a turistas y sus acompañantes con sospecha de tener COVID, y más aún, andan gestionando con la cancillería una visa sanitaria para los turistas que ya fueron vacunados en sus países de origen.

Mientras todo eso cuadra, lo cierto es que ya tienen encima un requerimiento del que se desprenden varias interrogantes: ¿los laboratorios tienen la capacidad para hacer pruebas en el menor tiempo posible?, ¿cuántos viajeros están dispuestos a salir de su país para ir de vacaciones a otro, y en el camino perder unas horas haciendo cola en un laboratorio y/o hospital para que le metan un hisopo por la nariz ?, ¿quién puede pagar los 100 dls que cuesta la prueba PCR? Por suerte, en USA aceptan las pruebas rápidas y esas cuestan 17 dólares. Un respiro.

Lo que queda del invierno

El invierno termina el 21 de marzo pero en la industria del turismo para muchos terminó el 31 de diciembre, apenas unos días después que iniciara. Desde los Cabos, pasando por Vallarta y Quintana Roo las cifras de ocupación hotelera se desplomaron después de las dos últimas semanas de diciembre de 2020.

Hoteleros anticipan que, ahora con las nuevas restricciones de viaje este será sin duda un año muy complicado porque ahora, a diferencia del 2020 no habrá tres meses buenos como lo fueron enero, febrero y marzo del año pasado.

Peor aún después de los cinco grandes: Cancún, Riviera Maya, Vallarta, Los Cabos y Acapulco hay destinos que operan su hotelería a menos del 20 por ciento de su capacidad y con eso como dicen por ahí “no se paga ni el agua”.

May day, may day

Apenas lleva 14 días el año y las malas noticias siguen sumando. AeroMéxico despidió a más de 300 sobrecargos, Interjet no levanta el vuelo y ahora la legendaria Travel Impressions se va de México ¿porqué?, por el bendito COVID.

La tour operadora de Apple Leisure Group dice que el impacto de la crisis ha sido tan severo que no pueden seguir adelante. En lo dicho, en el 2021 se verán las consecuencias del 2020 y los rastros, advierten los fatalistas, serán notables. Al tiempo. Nos vemos la próxima.

Twitter @Sandydelcaribe

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