Por Israel Navarro

Si Usted no es fan de Donald Trump, le tengo una mala noticia. En este momento tiene el camino bien pavimentado para reelegirse por otros 4 años al frente de la Casa Blanca. De acuerdo, falta mucho para la elección, pero hay varias razones que hacen suponer que tiene las condiciones para ello:

Primero, sobrevivió al impeachment a base de cohesión de la unidad de su partido. Si el objetivo de los Demócratas era romper el dique Republicano para que abandonaran a Trump a su suerte, no lo consiguieron. Como en una película de terror en la que fallan en matar al villano, ahora éste es más fuerte. En efecto, el presidente logró convencer a su base de su inocencia y ahora sabe que no tiene contrapesos efectivos. Ergo, está más altanero y vengativo que nunca. ¡Ah!, y con una aprobación ligeramente mejor que cuando comenzó el impeachment.

Segundo, tiene condiciones económicas favorables. A pesar de la guerra comercial con China y las amenazas arancelarias a Europa y México, el crecimiento económico de Estados Unidos alcanzó el 2.3% en el 2019. La tasa de desempleo está en 3.6%.  Y conste que esos no son “otros datos”. Además, en Wall Street hay buen ánimo por el balance positivo y la relativa estabilidad de los últimos meses.

Tercero, ya está en marcha el cumplimiento de su promesa estrella de campaña: el muro, tanto la barrera física como la no tangible que es la Guardia Nacional mexicana, que por cierto México está pagando, como lo prometió Trump.

Y cuarto, la elección primaria de Iowa hizo evidente el circo político que trae el Partido Demócrata. Por un lado, hay un montón de candidatos, unos más radicales que otros, pero sin causas claras, más allá de querer enfrentar a Trump en la boleta. Y por otro lado, se nota la mano de la cúpula rancia que impuso a Hillary Clinton como candidata hace 4 años, una vez más empujando sus intereses; lo cual apunta a una nueva fisura interna, como en el 2017.

Muchas cosas pueden pasar de aquí al primer martes de noviembre. Faltan prácticamente todas las elecciones primarias estatales que definirán al candidato Demócrata y la unidad del partido; puede ser que le saquen más trapitos sucios al sol a Trump; o que crezca un sentimiento generalizado de que la economía marcha bien sólo para el 1% de la población, o sea los ricachones.

Pero por el momento, hay pocas posibilidades de que se le abolle la corona a Trump. Por eso la reelección no es inminente pero sí muy probable. Y aunque arrecien los ataques de la oposición, es claro que el presidente ha sabido montarse en ellos como si fueran olas para surfear. Bien decía Stendhal que “lo que resiste, apoya”, y en el contexto de la política estadounidense actual, esa cita cobra aun más sentido.

Israel Navarro es Estratega Político del Instituto de Artes y Oficios en Comunicación Estratégica. Twitter: @navarroisrael

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