Por Luz Elena Morales

Se sacudieron conciencias, las manifestaciones del 8 de marzo y el paro del 9 no tienen precedente. Las mujeres, reconocemos que juntas es más fácil recorrer el camino para lograr una sociedad incluyente, este es un punto de partida para documentar y construir una nueva historia en México.

Cada mujer en el país, sin importar su profesión, su estado civil, su ideal de ser o no ser madre, la preferencia sexual o sus creencias, buscamos un pleno ejercicio a nuestros derechos y TODAS queremos vivir en un entorno libre de violencia.

Que mujer no tiene miedo de ser tocada sin consentimiento, acosada, violada o asesinada solo por ser mujer; que mujer no se ha sentido culpable por andar sola de noche, por vestir provocativamente, por tener que renunciar a su trabajo para cumplir su rol de madre,  o por salir de su casa a trabajar y dejar a sus hijos e hijas a cargo de otras personas.

Las marchas y el paro del 9 son una oportunidad de escuchar, reflexionar y cambiar; es un grito común donde se demuestra el hartazgo e indignación por la violencia de género, los ataques sexuales y los feminicidios.

Cambiemos la historia, si te molestan las mujeres que marchan, las que exigen justicia o pararon este 9 de marzo, te propongo que mejor te enojes con los violadores; te enfurezcas con los feminicidas que han apagado la vida de mujeres y niñas, y contra quienes roban nuestra libertad.

El cambio empieza individualmente, promovamos: paternidades responsables, crianzas sin estereotipos, igualdad de oportunidades, relaciones basadas en el dialogo y el respeto, reconozcamos las necesidad de conciliar la vida laboral con nuestra vida familiar.

La lucha colectiva por la no violencia hoy más que nunca está moviendo conciencias, necesitamos de todos y todas para erradicar las prácticas que inhiben a mujeres y hombres desarrollarse en igualdad de oportunidades.

Desde todos los espacios promovamos una vida libre de violencia. El respeto, la tolerancia y la empatía son valores que debemos fomentar para reconstruirnos socialmente.

Yo soy Luz Elena Morales, mi agradecimiento para Israel Navarro por este espacio de reflexión sobre el 8 de marzo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here