El pasado fin de semana en Ajijic, Jalisco, tuvimos la oportunidad de asistir al Congreso Internacional de Plantas Sagradas a presentar los avances del proyecto Khoka Alternativa, que explora las posibilidades jurídicas para los distintos usos de la hoja de coca en Colombia en el marco de los acuerdos de paz.

En el Congreso, se dieron cita alrededor de 150 ponentes expertos y expertas en una variedad de temas, cuyas ponencias nos llevaron desde México hasta Chile con parada obligada en Colombia, Perú, Bolivia y Brasil.

Un elemento clave del Congreso fue la pluralidad de temas, de personas y de culturas que invitaba a estar en constante reflexión. Acompañados por más de 20 representantes de diversos pueblos indígenas -rarámuris, arhuacos, camentsa, wixarika, nahuas, shipibos, inga, huni kuin, mazatecos, o´dam y kogi-, se abordaron los beneficios del uso espiritual, medicinal y recreativo tanto de plantas sagradas como de otras sustancias psicoactivas desde una mirada histórica, cultural y científica.

Además, se incluyeron conferencias enfocadas a analizar los retos sociopolíticos y jurídicos de la regulación actual de las drogas, así como el rol del derecho y de las estrategias de incidencia que lo acompañan como herramientas para lograr el cambio impostergable que ésta requiere. En este punto, se hizo especial énfasis en la apuesta por logros locales que vayan permeando hacia arriba hasta conseguir impactar la regulación internacional.

Se habló también del cruento impacto de la guerra contras las drogas en consumidores, cultivadores, productores, distribuidores locales, pueblos originarios, mujeres y hasta en las propias fuerzas armadas, resaltando la ironía de la conveniencia de utilizar terapia con sustancias psicoactivas, especialmente MDMA, para tratar los problemas de salud mental ocasionados en estos últimos, por la propia guerra que combate dichas sustancias.

Tras tres días de compartir historias, experiencias y lecciones aprendidas, entendimos que, a pesar de tener distintos síntomas, a todos nos aqueja la misma enfermedad crónica: la fallida guerra contra las drogas. Comprendimos también que, para curarnos, necesitamos unir saberes, esfuerzos y visiones en la búsqueda de estrategias que, más allá de los paliativos habituales, se erijan como el remedio holístico que tanto necesitamos.

En el marco de estas reflexiones, se presentó el Colectivo Drogas, Política y Cultura, que reúne a diversos investigadores y activistas con la misión de nutrir el creciente debate en torno a los psicoactivos y su regulación, con información científica que sirva a la construcción de marcos legales más adecuados para las sociedades de hoy.

Guiados por las abuelas y abuelos de los pueblos originarios, la clausura del Congreso nos dejó a todos y todas con una tarea importantísima: unirnos en la lucha por una política de drogas sensata que ponga en el centro los derechos humanos de las personas y de los pueblos originarios.

 

DESCIFRANDO DERECHOS
Colaboradora invitada:
Nora Robledo 
Elementa. Consultoría en Derechos
@NORAFRIAS
@ELEMENTADDHH

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here