¿Discriminamos a los hombres en el metro?

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En esta loca y fascinante Ciudad de México, a algunas personas nos toca subirnos todas las mañanas al “laboratorio social del metro”. Nosotras, por ejemplo, tomamos la línea 3. Preferimos los vagones de mujeres, en especial si se nos ocurrió vestirnos con falda o vestido para soportar el calor de la primavera, pues nos sentimos más seguras. Es una realidad que entre mujeres, encontramos menos miradas incómodas y es poco probable sufrir acoso sexual de cualquier tipo.

Casi todos los días, nos toca compartir el vagón exclusivo para mujeres, niñas y niños menores de 12 años, con algún varón. Y no precisamente nos estamos refiriendo a algún señor con discapacidad, ni tampoco nos referimos a un adulto mayor que vayan acompañados de alguna mujer o infante, sino a un joven, muchas veces de nuestra edad.

De inmediato, entre nosotras, desconocidas, nos sonreímos y compartimos miradas de complicidad, desconcierto y enfado. Algunas veces, las menos, alguna de nosotras se atreve a increparlos y les piden bajar, encontrando casi siempre una nula respuesta, e incluso cínica risa, del señor de turno. Supuestamente, en caso de no respetar la separación, el hombre que se niegue a descender del vagón, podría ser sancionado por la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México y remitido al Juzgado Cívico correspondiente. Ya se imaginarán ustedes que desafortunadamente, esto en la práctica, casi no pasa.

Hoy que se conmemora el Día Internacional de la Mujer, lamentablemente seguimos escuchando  frases como “¿y los hombres qué?”.  Además, medidas como la de los vagones exclusivos para mujeres despiertan la inquietud de esas mismas personitas que se preguntan “¿acaso eso no es discriminación contra los hombres?”.

No. No lo es.

Los vagones exclusivos para mujeres surgieron ante la necesidad de detener la persistencia de delitos sexuales y acoso sexual contra las mujeres ocurridas en el metro -y en el Metrobús y los autobuses-. Al tomar esta medida, que se ha adoptado en muchas otras ciudades del mundo, no se priva a los hombres de un derecho humano, sino que se “pone orden” en la forma de ejercer el derecho a la movilidad y a la libre circulación. Se busca proteger especialmente a las mujeres, que históricamente hemos sido y seguimos siendo, las principales víctimas de violencia sexual. No les están quitando, ni restringiendo, ni negando un derecho, para dárselo a alguien más. Eso sí sería discriminación.

Llevando esto al terreno jurídico, por si alguna o alguno de ustedes interesa, a estas medidas se les llama “medidas afirmativas”. La Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México, por ejemplo, explica que tienen por objeto reducir la desigualdad de trato y las violaciones a derechos humanos que han sufrido algunos grupos de personas. En este caso, se encuentra comprobado que la violencia sexual que viven las mujeres en el metro es mucho mayor a la que viven los hombres. Y no sólo en el metro, sino que en cualquier entorno en general. Es por eso que la distinción que se hace al establecer vagones exclusivos no es una discriminación.

Ahora bien, ante el frecuente reclamo “¿pero qué los hombres no podemos sufrir acoso sexual?”, la respuesta es sí, desafortunadamente también pueden padecerlo. Sin embargo, como ya lo mencionamos, no de forma común, no de forma reiterativa, no de forma constante, no de forma institucional, no lo han sufrido de forma histórica sólo por su condición de “hombres”. Es por ello que no constituyen un grupo que requiera una protección especial, como sí, las mujeres, lo cual está documentado y es comprobable.

El contexto que nos lleva a tomar medidas para proteger a la mujer es justo la razón por la cual este día no se celebra, sino se conmemora. Se trata de recordar y reconocer la lucha diaria. Por eso no se trata de recibir flores y felicitaciones “por nuestro día”, sino de reivindicar la igualdad de derechos, en todos los rincones de nuestras vidas.

DESCIFRANDO DERECHOS

Gilda Ma. García Sotelo.

Renata Demichelis Avila.

Concordia. Consultoría en Derechos Humanos

@DH_CONCORDIA

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