El homicidio de Javier Valdez Cárdenas, el sexto periodista asesinado en lo que va de 2017, conmocionó al gremio periodístico en México y varios medios decidieron hacer un paro digital de labores en protesta por su asesinato, mientras que otras publicaciones como el semanario Zeta, víctima durante años de ataques, mantuvieron sus ediciones para seguir informando.

Los diarios Noroeste, Nexos, Vice, Tercera Vía, Zona Franca, Huffington Post México y El Popular amanecen este martes con una leyenda en sus ediciones digitales en la cual protestan contra la impunidad de las muertes de periodistas, al mismo tiempo que exigen justicia al Gobierno de México.

Hoy, como una mínima muestra de solidaridad con estos periodistas y sus familias, hemos decidido hacer un paro digital junto con otros medios en el país.

Queremos protestar así por la impunidad en estos asesinaros y exigir que las autoridades actúen. En México se mata a periodistas porque se puede, porque no pasa nada.

Matar a un periodista es confirmar que no hay libertad de expresión, que se cancela el derecho de cada mexicano a saber qué pasa en nuestro país”, se lee en la leyenda.

Este martes apareció un desplegado en los diarios Reforma y La Jornada, la casa editorial de Valdez, firmado por 38 periodistas, académicos y escritores.

En el texto, los firmantes hacen preguntas: “¿Cuántos crímenes más debemos esperar?, ¿Quién sigue en esa lista negra de profesionistas serios de nuestros medios de comunicación?, ¿Cómo vivir en un país donde el trabajo honesto y digno debe sacrificarse, abandonarse o esperar la cobardía del atentado?, ¿Por qué nadie se ocupa con responsabilidad de la muerte de periodistas?, ¿Puede sobrevivir una democracia sin libertad de expresión?”.

Los cuestionamientos más amargos las dejaron para el final. “¿Quién responderá a la madre y a los hijos de Javier Valdez sobre su asesinato?, ¿Quien dará consuelo a su esposa y hermanos?, ¿Quién hará justicia?”. El texto está firmado por Carmen Aristegui, Lydia Cacho, Denise Dresser, Daniel Lizárraga, Élmer Mendoza, Martín Moreno, Jorge Ramos, Javier Sicilia y Jorge Volpi, entre otros.

La violencia contra los periodistas en México va en aumento. En sólo 48 horas un grupo de siete reporteros fue retenido en Guerrero por criminales, uno más fue amenazado en Nayarit y este lunes Javier Valdez, uno de los mayores especialistas sobre el narcotráfico, fue asesinado en Sinaloa. Por si fuera poco, la subdirectora de un diario en Jalisco fue víctima de un atentado en el que murió su hijo.

Los periodistas se han convertido en protagonistas de la nota roja en México que ve con preocupación el repunte de los homicidios.

Javier Valdez conducía el lunes a plena luz del día por una calle que debía conocer bien, apenas a una cuadra de su oficina, cuando se convirtió en la última víctima de una oleada de asesinatos de periodistas que ha golpeado a México.

Hombres enmascarados obligaron a Valdez a bajar de su Toyota Camry rojo, lo mataron a tiros y abandonaron su cuerpo en mitad de la calle, según Ríodoce, la publicación que él ayudó a fundar.

El auto se encontró esa misma tarde en una acera junto a una escuela primaria, encajado entre un poste telefónico y una pared, con el motor aún encendido y la marcha puesta.

Valdez, un periodista premiado especializado en cubrir el tráfico de drogas y el crimen organizado, fue asesinado en el estado norteño de Sinaloa, que es de desde hace años un lugar de gran actividad de los cárteles de las drogas.

Es al menos el sexto periodista asesinado en México desde principios de marzo, una cifra inusualmente alta incluso para uno de los países más mortales para los profesionales de los medios.

Imágenes divulgadas en la prensa local mostraron el cuerpo caído en medio de una calle y cubierto con una sábana azul. A su alrededor había 12 conos amarillos que la policía suele utilizar para marcar los lugares donde se localizan pruebas como casquillos de bala; El laptop y celular de Valdez habían desaparecido, según Ríodoce.

La Fiscalía anunció que investigaba si el asesinato se debía al trabajo de Valdez o a un robo de auto que se torció. El Presidente, Enrique Peña Nieto, condenó el “indignante crimen”.

Valdez, que también era corresponsal para el periódico nacional La Jornada, era un periodista reconocido a nivel internacional y había escrito varios libros sobre el narcotráfico.

Estaba considerado como una fuente poco habitual de periodismo independiente y de investigación en Sinaloa, dijo Jan-Albert Hootson, representante en México del Comité para la protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés), con sede en Nueva York.

Por ese motivo, señaló Hootson, tanto Valdez como su revista y sus colegas “estaban siempre bajo amenazas”.

Agresores no identificados lanzaron una granada a las oficinas de Ríodoce en 2009, días después de que el medio publicara una investigación sobre el tráfico de drogas, según el CPJ. Nadie resultó herido.

La organización ha documentado unas 40 muertes de periodistas en México que se confirmó guardaban relación con el trabajo de las víctimas desde 1992. Otros 50 fueron asesinados en ese periodo bajo circunstancias que no se han aclarado.

Los periodistas atacados en México son con más frecuencia reporteros locales en lugares donde el estado de derecho es débil, pero también han sido asesinados periodistas conocidos a nivel nacional como Valdez y Regina Martínez Pérez, fallecida en 2012. En la última ronda de asesinatos murió también Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada en el estado norteño de Chihuahua, abatida a tiros en marzo.

Sinaloa es desde hace mucho tiempo un núcleo del narcotráfico, hogar del Cartel de Sinaloa liderado por el conocido capo Joaquín “El Chapo” Guzmán, que está en una prisión de Nueva York a la espera de juicio por varios cargos. Los expertos señalan que la detención y extradición de Guzmán han llevado inestabilidad a la zona, donde facciones rivales luchan por el control de la organización.

“El narco allá es una forma de vida”, había dicho Valdez el pasado mes de octubre en una entrevista con Rompeviento TV, una televisora por internet. “Uno tiene que asumir la tarea que le toca siendo periodista; es eso, o te haces tonto; yo no quiero que me digan qué estabas haciendo tú ante tanta muerte”.

Hootson describió a Valdez como un hombre cercano y cordial, apreciado por otros periodistas que solían pedir su ayuda para manejarse y comprender el complejo y peligroso estado.

Valdez fue galardonado en 2011 por el CPJ, que publicó un reporte este mes alertando de la impunidad rampante que deja a los periodistas vulnerables a ataques en México.

 

Fuente: SinEmbargo

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