Seis meses después de cerrar debido a la pandemia del coronavirus, la mayoría de las escuelas en Italia abrieron hoy sus puertas para un nuevo curso escolar que nadie augura como fácil y con algunas protestas por falta de pupitres unipersonales, mascarillas o profesores.

Según el Ministerio de Educación, unos 5,6 millones de alumnos de 8,3 millones volvieron hoy a clase en 12 regiones del país y en la provincia autónoma de Trento.

En algunas regiones, como Campania, los Abruzos o Apulia, han aplazado el inicio del curso hasta el 23 de septiembre, después de las elecciones regionales del 20 y el 21, y un día antes se abrirán en Cerdeña, mientras el colegio ya comenzó la semana pasada en la provincia autónoma de Bolzano.

“Los estudiantes tienen un gran deseo de volver a clase y recuperar la sociabilidad. Este será un año complejo, lo sabemos, pero hemos trabajado duro y construido una estrategia de prevención que funcionará si todos hacen su parte de manera responsable”, dijo esta mañana la ministra de Educación, Lucia Azzolina.

El primer ministro, Giuseppe Conte, no ha ocultado que este curso habrá dificultades, y este domingo, en un mensaje de vídeo en Facebook agradecía a los maestros, directores de escuela y a las familias por los “sacrificios” que han hecho.

La apertura del curso es “un momento de intensa emoción. Una emoción que también viviré como jefe de un Gobierno que ha trabajado para una vuelta en seguridad, pero también como padre”, dijo Conte en su mensaje.

En el colegio público Col di Lana en el romano barrio de Prati, donde hoy empezaba el octavo grado su hijo Niccolò, se agolpaban esta mañana los periodistas que esperaban al primer ministro, que finalmente no fue visto.

Fuente: Reuters

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here