Recalca que hay una crisis de representación de la oferta política en Panamá y eso pudo haber sido un factor para que existieran dudas de hacer cierres de campaña o no y pasa a nivel general, no solo en los partidos.

Debido a la falta de representación, se hace más difícil que un candidato saque y movilice a la gente en la calle.

Explica que una campaña política debe ir creciendo en su intensidad y cuando se llega al momento del cierre, se da la apoteosis o el clímax, que hace que las masas salgan enardecidas para demostrar el apoyo y esa es la lógica de un cierre.

Por otra parte, están los costos, ya que hacer un evento de cierre es caro, donde muchos donantes se han abstenido de donar, debido a la trasparencia del sistema en cuanto a las donaciones, lo que provoca que haya menos dinero.

El experto destaca que a las reglas electorales hay que darle tiempo para que surtan efecto y aún se debe esperar para ver los resultados del año actual, pero asegura que ha sido una campaña muy civilizada, incluso la ha catalogado como fría, en comparación a años anteriores.

El politólogo dice que los panameños deben entender que la importancia de tener una campaña corta, tiene que ver con la equidad en la competencia, ya que cuando se tienen campañas más largas, se requiere de más dinero para hacer un candidato competitivo.

Mientras que una campaña corta tiene que permitir a los ciudadanos comunes poder postularse con posibilidades de llegar a los cargos.

Expresa que uno de los “ posibles efectos indeseables” de una campaña corta, es que a quienes no tienen tribuna pública, previamente, tienen menos tiempo para hacerse conocer, pero destaca que todo eso se puede ir corrigiendo en las próximas reformas que se empezarán en el mes de enero.

Fuente: TVN

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here