La elección de los candidatos a vicepresidentes del país por los partidos tradicionales, de cara a las elecciones generales de Panamá en mayo venidero, apunta a cortejar a jóvenes que se estrenarán como electores, mujeres y afrodescendientes.

En una puja por destruir pronósticos y sorprender a la opinión pública, los aspirantes a la silla presidencial por las tres mayores agrupaciones políticas intentan ofrecer una imagen de cambio con la presentación de rostros desconocidos, menos una excepción, señalaron analistas.

Laurentino Cortizo, del Partido Revolucionario Democrático (PRD), quien encabeza la intención de voto para presidente, fue el primero en informar que designó al abogado José Gabriel Carrizo como su compañero de fórmula, quien se convirtió en el más joven candidato (35 años) de la actual contienda.

El seleccionado era hasta ese momento su jefe de campaña, y según Cortizo, tiene una larga trayectoria dentro de las fuerzas juveniles del PRD, por lo que afirmó que encarna la materialización de sus promesas de transformar la nación y abrir caminos en ese sentido con el concurso de las nuevas generaciones.

Sin embargo, más cauto quizás porque las encuestas lo dan en el tercer puesto de aceptación popular, el candidato del oficialista Partido Panameñista, José Isabel Blandón, esperó ayer hasta el último minuto para anunciar a la empresaria Nilda Quijano como su acompañante en la boleta.

Afrodescendiente, colonense y mujer, son atributos que explotará el aspirante en busca del sufragio en esos tres grupos, además que en su exaltación de la figura de Quijano recordó su origen humilde y de los esfuerzos personales para abrirse paso en su carrera empresarial, lo que pudiera despertar interés en barrios pobres.

La mayor sorpresa fue la designación del conocido periodista audiovisual Luis Casís para acompañar en la papeleta a Rómulo Roux, de Cambio Democrático, de quien evidentemente aprovechará su popularidad como reportero ciudadano que denuncia y logra soluciones a problemas sociales.

Además, el comunicador se convirtió en una suerte de mesías que desanda el país con una alcancía gigante, en busca de donaciones monetarias para salvar vidas de niños necesitados de complejos y costosos tratamientos médicos que el Estado no soluciona, lo que su canal de televisión Telemetro convirtió en un gran espectáculo mediático.

Roux por esa vía intenta captar el sufragio de familiares, amigos y personas sensibilizadas por la cura de los infantes, además de los vecinos que agradecen públicamente la gestión de la reconocida figura.

La nota discordante en esa línea fue del Frente Amplio por la Democracia (FAD), único partido de izquierda, el cual prefirió los méritos a las sorpresas y colocó como candidata a vicepresidenta a Maribel Gordon, conocida economista, profesora de la Universidad de Panamá y luchadora social.

Junto al sindicalista Saúl Méndez como aspirante a presidente, el FAD anunció al pueblo panameño que está listo ‘para dar la batalla en las próximas elecciones, ofreciendo una alternativa distinta y diferente que permita a los de abajo llegar por primera vez a ser Gobierno’.

En los tres aspirantes presidenciales por la libre postulación, la selección de su compañero generó pocos debates en la opinión pública, excepto el exministro de Agricultura (MIDA) Jorge Arango, quien acompañará a la actual diputada Ana Matilde Gómez, la mejor ubicada en las encuestas previas de preferencias.

Arango participó, en los últimos meses, de las fuertes protestas de los agropecuarios contra la estrangulación del sector por falta de apoyo estatal e incremento de la competencia desleal que les ocasionan las importaciones desmedidas de alimentos, en opinión de los afectados.

Aunque Cortizo también se enfocó a los hombres del agro en su andar preelectoral, al parecer deberá disputarse los votos de ese segmento con Gómez-Arango, tomando en cuenta que el extitular del MIDA es el mayor productor de carne de cerdo del país, con arraigo en el gremio.

Otros dos independientes completan el septeto de aspirantes, Marco Ameglio y Ricardo Lombana, quienes escogieron a los abogados Mario Boyd y Guillermo Márquez, respectivamente, para el acompañamiento en la papeleta, aunque Ameglio espera una decisión del Tribunal Electoral que podría invalidarlo por supuesta violación del código.

Con excepción del FAD y el PRD, los demás aún no presentaron con amplitud su propuesta de programa de gobierno, mientras que priorizaron las descalificaciones y enfrentamientos entre contrincantes, a la conquista del electorado mediante promesas, muy habitual en este ‘modelo democrático’.

La oferta electoral desde los municipios hasta la Presidencia está sobre la mesa, aunque el ambiente de comicios está más en los grupos de apoyo a los aspirantes, que en la masa de votantes que suman 2,7 millones, según el Tribunal Electoral.

Para muchos, después del 5 de mayo próximo, día de las elecciones, Panamá tendrá ‘más de lo mismo’, mientras el escepticismo sigue enraizado entre los 764 mil reconocidos oficialmente como pobres multidimensionales, en la sexta nación más desigual del mundo.

Por Agencia Informativa Latinoamerica

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